Zar fronterizo defiende uso de guantes eléctricos para agentes migratorios
El responsable de la estrategia fronteriza en Estados Unidos justificó la posible implementación de guantes con descargas eléctricas para el personal del ICE, argumentando que reducirán los enfrentamientos físicos durante las detenciones.

El zar fronterizo de la Casa Blanca defendió este viernes la propuesta de dotar a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) con guantes capaces de emitir descargas eléctricas. Según la postura oficial, esta medida busca proporcionar a los oficiales herramientas de control no letales que permitan reducir la incidencia de forcejeos y enfrentamientos físicos durante las detenciones de personas migrantes en la frontera.
La administración estadounidense sostiene que la implementación de este equipo especializado tiene como objetivo prioritario salvaguardar la integridad física tanto de los agentes como de los detenidos. De acuerdo con el equipo de trabajo del funcionario, el uso de tecnología de inmovilización controlada pretende evitar el contacto directo prolongado que, en ocasiones anteriores, ha derivado en lesiones para ambas partes durante los operativos de aseguramiento.
La propuesta ha generado un intenso debate sobre los protocolos de seguridad y el uso de la fuerza en la franja fronteriza. Mientras los defensores de la medida insisten en que se trata de una evolución necesaria hacia métodos menos riesgosos que las armas de fuego o el uso exclusivo de la fuerza corporal, diversos grupos de derechos humanos han expresado su preocupación por el impacto que este tipo de dispositivos podría tener en la dignidad y salud de las personas migrantes.
Hasta el momento, no se ha definido una fecha exacta para la posible entrada en operación de estos guantes en las distintas estaciones migratorias. Las autoridades informaron que la medida se encuentra en una fase de evaluación técnica y de capacitación, asegurando que su eventual despliegue estará sujeto a estrictos lineamientos de uso y supervisión para evitar cualquier abuso de autoridad por parte de los oficiales en campo.


