Uso diario de aspirina para prevenir infartos: mitos y realidades médicas
Especialistas de la Secretaría de Salud advierten sobre los riesgos de automedicarse con aspirina para prevenir problemas cardiovasculares sin supervisión médica.

La aspirina, un fármaco que durante décadas fue considerado un elemento básico en los botiquines de los hogares mexicanos para tratar malestares comunes como fiebre o dolor, ha cambiado su perfil de uso en la medicina moderna. En años recientes, la creencia popular sobre el consumo diario de este medicamento para prevenir infartos ha sido objeto de una revisión profunda por parte de las autoridades sanitarias, incluyendo a especialistas del IMSS y el ISSSTE. La recomendación actual es clara: la ingesta de ácido acetilsalicílico sin una prescripción médica específica puede generar complicaciones serias en lugar de beneficios.
La controversia surge debido a que, si bien la aspirina tiene propiedades anticoagulantes que pueden ser útiles en ciertos pacientes con antecedentes cardiovasculares, su consumo sin control clínico aumenta significativamente el riesgo de hemorragias gastrointestinales y otros eventos adversos. Los médicos del sector salud insisten en que cada paciente presenta un perfil de riesgo único, por lo que la decisión de implementar una terapia preventiva debe basarse exclusivamente en una evaluación clínica exhaustiva que considere la edad, las enfermedades preexistentes y otros factores de salud del paciente.
Es fundamental que la población mexicana abandone la práctica de la automedicación, especialmente en tratamientos de largo plazo. El hecho de que la aspirina sea un medicamento de venta libre no implica que esté exento de efectos secundarios graves. Los especialistas subrayan que, ante cualquier duda sobre la salud cardiovascular, el primer paso debe ser acudir a una unidad de medicina familiar para realizar los estudios necesarios y determinar el tratamiento más seguro y eficaz para cada caso en particular.
En conclusión, la aspirina sigue siendo una herramienta valiosa en la medicina cuando se utiliza bajo supervisión profesional. Sin embargo, su uso preventivo diario no es una medida universal ni recomendada de manera generalizada para la población sana. La Secretaría de Salud recomienda priorizar hábitos de vida saludables, como una dieta equilibrada y actividad física regular, como los pilares fundamentales para prevenir enfermedades del corazón, dejando el uso de medicamentos bajo la estricta vigilancia de un profesional de la salud.


