Sheinbaum descarta iniciar acciones legales contra SpaceX por residuos espaciales
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que el Gobierno de México no emprenderá acciones legales contra SpaceX por ahora, priorizando el diálogo sobre la gestión de residuos espaciales.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó este martes durante su conferencia matutina que el Gobierno de México ha determinado, por el momento, no presentar una demanda formal contra la empresa estadounidense SpaceX. La decisión responde a la preocupación existente por la caída de restos de cohetes y desechos derivados de lanzamientos espaciales que han impactado en territorio nacional en meses recientes.
La mandataria explicó que el Ejecutivo federal mantiene una postura de cautela y apertura al diálogo con las autoridades correspondientes y la propia compañía aeroespacial. El objetivo principal de la administración es establecer mecanismos de comunicación directa que permitan mitigar los riesgos ambientales y de seguridad que estos incidentes representan para las comunidades ubicadas en las zonas de trayectoria de los lanzamientos.
El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Secretaría de Relaciones Exteriores, se encuentra evaluando el impacto real de los materiales recuperados en diversas regiones del norte del país. De acuerdo con lo expuesto por la presidenta, se busca garantizar que las actividades privadas en el espacio exterior respeten la soberanía nacional y las normativas vigentes sobre protección ambiental.
Aunque se descarta la vía judicial inmediata, la Presidencia aclaró que no se omitirá la vigilancia sobre el tema. Se mantendrán las mesas de trabajo técnicas para solicitar a la empresa una mayor transparencia en sus protocolos de seguridad y una responsabilidad efectiva en la recuperación de los componentes que alcancen suelo mexicano, evitando así afectaciones mayores al entorno natural y a la población civil.
Finalmente, Sheinbaum Pardo enfatizó que la política exterior mexicana favorece el entendimiento diplomático como primera instancia para resolver controversias internacionales. La administración federal continuará monitoreando la situación de cerca, reservándose el derecho de tomar medidas adicionales en el futuro si las condiciones de seguridad y protección ambiental no se ajustan a los estándares requeridos por el Estado mexicano.


