La UNAM desmitifica la figura histórica de Malinche en México
Investigadores de la UNAM sostienen que Malinche fue una mujer indígena esclavizada y no una traidora, redefiniendo su papel en la Conquista.

Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han publicado recientemente una serie de análisis que buscan transformar la percepción histórica sobre Malinche, figura central en la caída de Tenochtitlan. Contrario a la narrativa tradicional que la etiqueta como una traidora, el cuerpo académico universitario destaca que se trató de una mujer indígena esclavizada que fue entregada a los conquistadores españoles como parte de un intercambio forzado, careciendo de cualquier agencia política o capacidad de decisión autónoma en aquel contexto.
El análisis de la máxima casa de estudios subraya que la etiqueta de traición responde a una construcción ideológica posterior, desarrollada principalmente durante el siglo XIX y consolidada tras la Revolución Mexicana. Los investigadores argumentan que Malinche, al ser una mujer cautiva, actuó bajo condiciones de extrema vulnerabilidad y coerción, lo que invalida cualquier acusación de lealtad nacionalista, concepto que, además, no existía bajo los parámetros de las sociedades mesoamericanas del siglo XVI.
La UNAM señala que Malinche, cuyo nombre original era Malintzin, poseía un dominio lingüístico y cultural que fue instrumentalizado por los españoles. Su papel como traductora y mediadora no fue una elección personal por afinidad con los invasores, sino una estrategia de supervivencia impuesta por las jerarquías de poder de la época. Este cambio de enfoque busca que la sociedad mexicana comprenda la complejidad de las alianzas políticas entre los pueblos originarios y los europeos sin recurrir a juicios morales simplistas.
La institución educativa enfatiza que reconocer a Malinche como una víctima del sistema colonial permite un análisis más equilibrado de la historia nacional. Al despojarla de la carga negativa que se le ha atribuido históricamente, se abre la puerta para estudiar los mecanismos de dominación y resistencia que definieron la estructura social de la Nueva España. Este esfuerzo de divulgación forma parte de una tendencia académica actual que busca recuperar la memoria histórica con base en documentos de archivo y análisis antropológicos rigurosos.
Finalmente, la UNAM propone que la figura de Malintzin sea revalorada como un sujeto histórico complejo, cuya vida refleja las tensiones de un periodo de transición violenta. La universidad continuará promoviendo foros de discusión sobre este tema, con el objetivo de fomentar una visión crítica sobre la identidad nacional y los procesos de construcción de los mitos fundacionales en el México contemporáneo.


