Cuestiona Morena regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa
La dirigencia de Morena y diversos gobernadores expresaron su descontento ante la decisión unilateral del mandatario sinaloense de retomar sus funciones sin consulta previa.

El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, retomó sus funciones al frente del Poder Ejecutivo estatal este domingo, decisión que generó un rechazo inmediato por parte de la dirigencia nacional de Morena, legisladores federales y otros mandatarios estatales emanados del mismo movimiento. La cúpula del partido oficial y distintos sectores de la administración pública federal cuestionaron la falta de coordinación y consulta en un momento político que atraviesa la entidad, calificando la acción como una medida unilateral que ignora los canales de comunicación institucional establecidos.
Fuentes cercanas al círculo de toma de decisiones en la Secretaría de Gobernación señalaron que la determinación del mandatario sinaloense no fue consensuada con el gabinete federal ni con los liderazgos parlamentarios en el Senado de la República y la Cámara de Diputados. Este distanciamiento ha provocado un vacío en el respaldo político que tradicionalmente se brinda a los titulares de los estados, evidenciando una fractura entre la estrategia de seguridad y gobernabilidad planteada desde el centro y las acciones ejecutadas a nivel local.
Por su parte, los gobernadores de diversos estados, integrantes de la Conferencia Nacional de Gobernadores, han manifestado de manera privada su inquietud ante las posibles repercusiones políticas de esta acción. El sentir generalizado entre los actores políticos es que la decisión de Rocha Moya contraviene la disciplina partidista que se espera en la actual administración, complicando la interlocución con las autoridades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana en temas críticos para el estado.
La dirigencia de Morena ha comenzado a evaluar las implicaciones de este movimiento, buscando deslindarse de las repercusiones que la gestión actual en Sinaloa pudiera tener en la imagen pública del movimiento a nivel nacional. Mientras tanto, el mandatario sostiene que el ejercicio de sus facultades constitucionales se mantiene vigente, ignorando las presiones políticas que exigen una mayor alineación con la estrategia política de la cuarta transformación frente a la crisis institucional que enfrenta la entidad.


