Colombia cumple una semana de duelo tras el sismo más devastador
Siete días después del potente terremoto, Colombia contabiliza más de 280 fallecidos y enfrenta el complejo cierre de las labores de rescate.

A una semana del terremoto más intenso registrado en Colombia en lo que va del siglo XXI, el país se encuentra en una etapa crítica de recuperación. El desastre natural ha dejado un saldo de más de 280 personas fallecidas y miles de viviendas destruidas, afectando gravemente a 15 departamentos con niveles de daño que varían según la infraestructura local. La magnitud de la tragedia ha movilizado a equipos de emergencia en territorios con profundas desigualdades sociales y geográficas.
Las labores de búsqueda y rescate han entrado en una fase de cierre, ya que las probabilidades de encontrar sobrevivientes bajo los escombros han disminuido considerablemente tras siete días de intensas maniobras. Las autoridades locales han comenzado a coordinar el relevo de los rescatistas internacionales que apoyaron en las primeras horas tras el sismo, marcando un cambio de estrategia hacia la recuperación de cuerpos y la remoción de estructuras colapsadas para evitar riesgos adicionales.
El despliegue de ayuda humanitaria ha generado debates sobre la gestión de la cooperación internacional en las zonas más apartadas. Mientras algunas organizaciones civiles señalan deficiencias en la distribución de suministros, los gobiernos departamentales han solicitado fortalecer la coordinación interinstitucional para garantizar que los recursos lleguen de manera equitativa a las comunidades rurales y urbanas más vulnerables.
El panorama en las regiones más golpeadas es de desolación, con miles de personas desplazadas que buscan refugio temporal mientras las autoridades evalúan los daños en la infraestructura vial y servicios básicos. Se espera que en los próximos días se intensifiquen los censos de población afectada para iniciar los programas de reconstrucción, un desafío monumental que requerirá una inversión sostenida a largo plazo para restaurar la normalidad en las zonas impactadas.


