Baches persisten como principal preocupación ciudadana en la capital poblana
La percepción negativa sobre el estado de las vialidades en Puebla se mantiene elevada, afectando a la mayoría de sus habitantes desde hace una década.

El estado de las vialidades en la ciudad de Puebla se ha consolidado como la principal preocupación de sus habitantes, según los datos recopilados por el INEGI. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, el 88.7 por ciento de los ciudadanos encuestados en junio de 2026 identificó el mal estado de las calles como uno de los mayores problemas que enfrenta la capital, una tendencia que ha prevalecido desde el primer trimestre de 2016.
Esta problemática, que ha afectado al 85.4 por ciento de la población desde hace diez años, refleja un deterioro constante en la infraestructura urbana que impacta la movilidad diaria y la seguridad de los automovilistas. La persistencia de esta cifra, lejos de disminuir, mantiene una percepción crítica entre los poblanos sobre la gestión del mantenimiento vial en diversos sectores de la zona metropolitana.
Las autoridades municipales han señalado que el desgaste prematuro de la carpeta asfáltica se ve agravado por las intensas temporadas de lluvias que afectan al estado. Ante este escenario, la administración local ha planteado diversos programas de bacheo emergente y rehabilitación de pavimentos, los cuales, según el equipo de comunicación municipal, buscan atender las zonas con mayor incidencia de daños tras los reportes ciudadanos.
Sin embargo, la brecha entre la demanda ciudadana y la capacidad operativa de las brigadas de bacheo sigue siendo un punto de tensión en la agenda pública. Mientras los vecinos exigen soluciones definitivas y materiales de mayor calidad, los gobiernos locales continúan enfrentando el reto presupuestario que implica intervenir una red vial que presenta un desgaste estructural profundo.
El seguimiento constante del INEGI permite observar cómo los baches no solo representan un inconveniente mecánico para los ciudadanos, sino también un indicador de la calidad de vida urbana. La expectativa de la población se centra en que las futuras inversiones en obra pública logren reducir significativamente esta estadística que, año tras año, se mantiene como una de las quejas más recurrentes en la capital poblana.


